En el 2018, mujeres al poder público, mujeres que sí nos representen.

En algunos sectores políticos cercanos, suele decirse que es muy temprano para hablar de las elecciones de 2018, tengo una teoría frente a eso, los resultados electorales no se dan por magia, se debe trabajar con tiempo, disciplina, evolucionando en nuestro discurso y  las formas de comunicación al mismo ritmo en el que la ciudadanía avanza, cuando nos desconectamos de la sociedad,  se configura uno de los factores trascendentales para que perdamos las elecciones, tanto a cargos de elección popular, como la fallida campaña por el SÍ en el plebiscito.

La derecha, por su parte, ha evolucionado en los últimos años creando hitos de comunicación, haciendo alianzas en el continente,  buscando el resentimiento social, jugando con la tristeza y la incertidumbre con anticipación, podemos decir que el primer acto de la campaña del “NO” se dio el 23 de febrero de 2016, cuando Uribe convoco la marcha NO mas Santos, después de la captura de su hermano, por vínculos con el paramilitarismo, es decir tuvieron 7 meses de campaña mediatizada donde inventaron todas las mentiras que quisieron a las que el “SÍ” solo se respondió en los últimos meses.

Es evidente que en Colombia, son minoría las mujeres que han ganado cargos de elección popular, para las elecciones de 2014 solo el 20% es decir 52 mujeres consiguieron los votos suficientes para el Congreso de la Republica, dentro de ellas se encuentran personajes como Maria Fernanda Cabal, Viviane Morales, Paloma Valencia abanderadas del sectarismo y la discriminación, pero también personas supremamente importantes para la búsqueda de un país democrático en paz, como Ángela María Robledo,

Hoy en total una mujer  por cada cuatro hombres están en el parlamento, mientras en  las elecciones de 2015, solo cinco mujeres obtuvieron credencial de gobernadoras, dentro de ellas la destituida Oneida Pinto adalid de la corrupción en la Guajira, de las 649 mujeres que se inscribieron para alcaldías en 2015 solo fueron electas 133 como alcaldesas  de 1102 municipios que participaron en elección para alcalde(sa).

Se debe decir también que los partidos de la derecha Colombiana apoyan a mujeres que eleven sus banderas, iglesias cristianas entrenan pastoras que se postulen , mientras que en el sector democrático el pulso es cada vez más difícil, múltiples techos de cristal impuestos por quienes lideran los partidos, pero también techos de cemento creados por las mismas mujeres valiosas y con capacidad de lograr votación que no se lanzan, por múltiples factores, entre ellos el miedo de enfrentar los paradigmas de una sociedad que deshumaniza a quien intenta cambiar las tradiciones.

Mi motivo principal para escribir esta columna, más que un muro de lamentos, es el de proponer a todas las organizaciones en el país que hacen trabajo social y político con enfoque de género, que trabajemos unidas, no solo en  la preparación de posibles candidatas, sino en los equipos de campaña con fuerte énfasis comunicacional, diseñadoras, productoras, escritoras, videografías, radialistas  con las que podamos llevar a cabo una estrategia de re-encuadre de los paradigmas en los que se nos encasilla, cuando asumimos posiciones de poder, teniendo en cuenta que son  prácticamente inevitables las elecciones de 2018, donde en todos los sectores democráticos debemos jugar un papel trascendental, mucho más si se alcanza el fin del conflicto armado, no podemos permitirnos un retraso como el ocurrido en las elecciones locales de 2015, como diría en una de sus intervenciones Aida Avella, “es nuestro momento”, debemos lograr que mujeres que si representen los ideales democráticos, de inclusión, honestidad, amor por la gente, lleguen al poder, debemos estar dispuestas a seguir cambiando la historia.

Diana Marcela Otavo @dianamotavo

 

 

La deuda como método de sometimiento del sujeto político

Escrito por: Diana Marcela Otavo @dianamotavo

Sabado 4 de junio de 2016

“La deuda es para las sociedades de mercado lo que el infierno para el cristianismo: Algo tan necesario como desagradable” (Varoufakis 2013)

Las condiciones económicas de los territorios permean las realidades sociales, culturales, la experiencia de vida, la relación con los medios de comunicación y el poder de los sujetos en un territorio. En las economías neoliberales sus dinámicas imponen el individualismo y la competencia como el camino al progreso, que es básicamente, la construcción mediática de lo que para el sujeto es la felicidad, en este escrito trato de expresar lo poderoso del sentido práctico de la solidaridad y la organización como herramientas para generar rupturas a esta visión impuesta de progreso.

Vivimos en un mundo donde impera la economía de mercado, basada en el intercambio de bienes y servicios pero articulada a través de las entidades financieras que han impuesto conceptos base, como la “deuda para el progreso”, donde una minoría que más tiene activos, presta a través de un intermediario (Banco)  a una mayoría que menos tiene bienes (Naciones, Empresas, Personas Naturales) para que estos puedan cumplir con un ideal de progreso (construcción creada  por los prestamistas y los bancos a través de los medios de comunicación). Por medio de la deuda se generan presiones que buscan garantizar básicamente tres cosas:

  1. El retorno de los valores prestados con intereses a la minoría que presta para generar más riqueza.
  2. Garantías adicionales que permitan soberanía sobre el deudor (TLC, acuerdos internacionales, reformas tributarias, pagares, letras de cambio) para garantizar el pago.
  3. Generar la concepción mediática de que quien no “progresa” o no “consume” es infeliz y que la deuda es una herramienta para avanzar hacia la felicidad.

Estas dinámicas económicas incentivan la competencia de países en vía de desarrollo,  a su vez, gobiernos de estos estados se han encargado de implantar en todos los  ámbitos de quienes habitan en sus territorios el mismo concepto de progreso, replicando el gran modelo mundial a la nación, donde una elite domina económica, ambiental, política, social y culturalmente a una población.

Los prestamos tiene factores adicionales que se deben contemplar, puesto que, el país que se endeuda para progresar no es completamente libre para proteger a los habitantes de su territorio, entonces, sus habitantes terminan no solo compitiendo con sus connacionales, sino, que deben  hacerlo con mano de obra de otros países que muchas veces se encuentra más protegida y con más derechos.

 

Esta realidad hace que países como Colombia se endeuden para competir con otros países en vía de desarrollo, pero que también dentro de Colombia se compita por departamentos y que dentro de ellos surja el mismo fenómeno, como una cadena de desigualdades que nos permite ver por ejemplo, que un sujeto residente del sector de chapinero en Bogotà no tiene las mismas condiciones económicas que uno residente en la localidad de Rafael Uribe Uribe, Usme o Bosa en la misma ciudad.

Teniendo el contexto económico podríamos afirmar que algunos hilos que unen las desigualdades entre países y entre sujetos pasan por la generación de deuda y  acumulación de riqueza de elites, que usando diversos instrumentos como la captación de políticos, monopolios empresariales, compra de los medios de comunicación, hacen que la cadena baje y se aplique a todos los sujetos de una población.

En el ejemplo Colombiano:

  • Una minoría con poder económico gobierna a una mayoría a la cual se le dificulta incluir representantes, precisamente, porque las elites se encargan de encarecer las elecciones.
  • Una minoría con poder económico recibe mejor educación que la mayoría y además se esfuerza por atacar las escuelas públicas que serían las llamadas a generar semillas de sujetos libres en pro de la igualdad, en cambio, generan deuda para impedir el acceso de las mayorías (ICETEX).
  • Una minoría con poder económico tiene mayor acceso a la justicia y a través de los medios promueve el populismo punitivo.
  • Una minoría con poder económico es dueña de los medios de comunicación por medio de los que emite información una mayoría.
  • Una minoría con poder económico utiliza herramientas sofisticadas para la evasión de impuestos como los offshore en paraísos fiscales, mientras la mayoría es gravada en su salario y en el consumo diario a través de herramientas como el IVA y la declaración de renta en el caso Colombiano. Etc.

En lo que tiene que ver con el poder público, la economía también permea la política, resumiendo el interés público a las elecciones y la democracia a una plutocracia, donde unas familias se rotan el poder  por ciclos de determinado  tiempo, los intereses comunes son corroídos por los sentimientos de competencia e individualismo y surgen como protagonistas los grupos de causas( ambientalistas, LGBTI, animalistas, artistas, profesores, religiones) que intentan salvar por separado sus intereses mientras que se desplazan los sindicatos, antes lugares que con todos sus defectos, movilizaban un visión de sociedad en común.

El surgimiento de estos grupos llamados por varios autores “nuevas ciudadanías” no son  por si solos negativos, han logrado mostrar una diversidad de subjetividades que en los sindicatos no era visibilizada, sin embargo, al dividirse y subdividirse dejando atrás una visión común de sociedad se dificulta que propuestas comunes e integrales de sociedad lleguen al poder, ahora se reducen a negociar con el gobierno de turno partidas presupuestales por las que se “endeudan ideológicamente” produciendo en muchos casos autocensura.

Si se detecta que el hilo conductor de la cadena de desigualdad es la visión de mercado y consumo que incentiva la competencia y la individualidad ¿Qué pasaría si a través de aparatos de organización social con vocación de poder y permanencia se generan prácticas de solidaridad y cooperación para ganar en primer lugar las elecciones  y luego llevar estas transformaciones a las políticas educativas, culturales, ambientales y  sociales? ¿Cómo combatir los antivalores de la economía de mercado y guiar a la gente común a tener la misma solidaridad de clase que tienen entre las elites? Es viable pensar mecanismos de “Ahorro Popular” que permitan la liberación y organización económica que se traduzcan en construcción de propuestas políticas que lleguen al poder en pro del bien común?

 

 

Bibliografía:

Varoufakis Yanis, 2013, Economía sin corbata conversaciones con mi hija, Atenas Grecia, Editorial Planeta

Chomsky Noam, Barsamian David, Naiman Artur, 2001, El bien común, USA, Siglo XXI editores

Sen Amartya,1999, Desarrollo y Libertad, USA, Editorial Planeta

Pérez Tapia, José Antonio (2003). Internautas y náufragos. La búsqueda del sentido en la cultura digital. Trotta, Madrid.

 

Gracias a Enrique Peñalosa, Bogotá repite la historia del Cartucho ahora en el Bronx.

Por Diana Marcela Otavo

@dianamotavo

Escrito el 1 de junio de 2016

El pasado 31 de mayo caminaba por el barrio La Soledad la localidad de Teusaquillo, cuando empecé a notar un incremento sustancial de los habitantes de calle que se ubican en las esquinas y paraban a distintas personas para que diéramos monedas o comida, mientras una mujer de avanzada edad, visiblemente afectada por el consumo de sustancias alucinógenas, arrastraba hacia el norte de la ciudad una carreta con sus cobijas, en una escena estilo The Walking Deed.

Entendí que se trataba de la dispersión causada por la intervención en el Bronx, que creo era necesaria, pero con una estrategia enorme de inclusión social, con un plan de contingencia robusto que permitiera evitar  la historia ya vivida con el Cartucho.

Antes del Bogotazo, las familias de la elite Colombiana vivían en el barrio Santa Inés en el centro de Bogotá, donde se ubicaba La Calle del Cartucho, pero cuando asesinaron a Gaitán, las familias poderosas abandonaron el centro de la ciudad y comenzaron a habitar en el norte, el barrio comenzó a sufrir  deterioro por abandono y los desplazados del fenómeno de la violencia llegaron a instalarse ilegalmente el centro.

Años después, sobre la década de los sesenta y finales de los setenta los distribuidores de bazuco encabezados por la banda de “Los Santandereanos,” se apoderaron de la zona como un centro de acopio de drogas, armas, tráfico de personas  y prostitución. En 1998 la Organización Mundial de la salud declaro la zona del Cartucho como una de las más peligrosas de América Latina y en ese momento el Alcalde de turno, Enrique Peñalosa, decidió sin ningún tipo de plan a mediano y largo plazo, desalojar a los  algo más de 10.000 habitantes de calle que se encontraban en ese lugar  para construir lo que ahora conocemos como Parque Tercer Milenio. Se dice que desde la rehabilitación del espacio público hasta la atención a habitantes de calle, pasando por la implementación del plan centro, la administración gasto 29 millones de dólares en esta intervención.

Entonces, ante esta situación nos podríamos preguntar. Si esta clase de operaciones son eficaces ¿Por qué razón tenemos hoy sitios como “El Bronx”, “cinco huecos”, los alrededores de  Corabastos,  el comercio de narcotráfico que se da en caños como el del Barrio 12 de Octubre o el Rio Fucha? Sencillo, porque la expulsión masiva de habitantes de la Calle del Cartucho genero una dispersión del negocio del narcotráfico en la ciudad, aumentando los niveles de delincuencia en los sitios donde se asentaron las bandas criminales, nunca se atacó el problema, se escondió para generar titulares de televisión y se permitió se mudaran a otros lugares.

Lo descrito anteriormente, es muy similar a lo que pasa hoy con el mismo Alcalde Enrique Peñalosa y el desalojo del Bronx, sería bueno nos cuestionáramos; Si estas acciones no atacan directamente el problema de las cadenas de narcotráfico en Bogotá ¿Cuáles serán los nuevos sitios donde los narcotraficantes se asentaran después del desalojo del Bronx? ¿Cómo es posible que en semejante operativo policial tuvieran que traer policías de otras regiones por el temor a que se filtrara la información? ¿Cambiarán toda la Policía de Bogotá para que no se realicen alianzas entre los agentes y los narcotraficantes? ¿Cómo van a asegurarle a la población Bogotana que no surgirá otro Bronx, otro Cartucho? ¿Cómo evitar caer nuevamente en la limpieza social, tan de moda en el primer gobierno de Peñalosa, en la que se “limpiaba” el espacio público de aquel que era distinto porque habitaba la calle, era afrodescendiente, indígena, ejercía prostitución, era vendedor ambulante o de la población LGBTI?

Estamos repitiendo la historia y antes de continuar, es preciso recordarle al Señor Alcalde  que las políticas sociales son un conjunto de decisiones políticas y acciones en el territorio para el buen vivir, esto, bajo el concepto de inclusión social, que es  reconocer la existencia de todos los seres humanos y por tanto garantizar el acceso universal a derechos sobre todo en tiempos de crisis, para evitar otra bomba social como la que genero cuando acabo cartucho y nos dejó de herencia el Bronx.

Populismo punitivo y política criminal en Colombia

 

Escrito Por: Diana Marcela Otavo  @dianamotavo

Jueves  20 de abril de 2016.

Ensayo Medios de comunicación masiva, populismo punitivo y política criminal en Colombia 

Introducción

El impacto mediático del delito que conmociona al ciudadano es aprovechado en este contexto, para aparentar que se da respuesta a las justas reclamaciones de la sociedad, asediada por múltiples violencias

Whanda Fernández León

Periodistas que buscan elevar sus niveles de audiencia, políticos que buscan no perder popularidad esclavos del dinero para financiar sus justas electorales o valiéndose como fieras de cualquier argumento para que un gran  medio de difusión los cubra con el fin de volverse personajes de opinión, sociedades que buscan constantemente la venganza como forma de tranquilizar su alma después de las derrotas y las frustraciones del diario vivir, alimentan un fenómeno que los juristas denominan “Populismo Punitivo”, que viene siendo la presión realizada por grandes medios de comunicación para crear en la sociedad miedo por un tipo específico de crimen  a lo que los congresos y autoridades responden con aumento de penas en los sistemas carcelarios para calmar a la sociedad pasando por encima de penas como el homicidio.

Para entender el surgimiento del populismo punitivo es vital entender el “Triángulo de la Violencia” de Johan Galtung, en donde explica que para la construcción de una política criminal integral se deberían tener en cuenta y combatir las violencias estructurales (Violaciones masivas de derechos humanos), las  violencias culturales (Ocultar situaciones para normalizar la violencia como el machismo o las prácticas de ablación)  y las violencias directas (Penalización a un sujeto que directamente incumple una ley). En Colombia no tenemos una política criminal integral, el sistema penal y penitenciario solo atacan la violencia directa, en este contexto los medios de comunicación, instituciones gubernamentales, los políticos y la sociedad son quienes crean los modelos de quienes deben ser sujetos de una justicia penal, asociada únicamente a las cárceles creando la crisis del sistema carcelario en Colombia.

A lo anterior debemos sumar que los medios masivos hacen parte de la construcción del sujeto de nuestros niños, niñas y adolescentes en todas las esferas sociales con la promoción de producciones audiovisuales que hacen apología al delito y  que posteriormente los noticieros de los mismos medios o de medios locales penalizan a través de una estigmatización del delito común que impacta las percepciones de seguridad de la población mayor de edad.

“Populismo punitivo: Evaluar la utilización de la seguridad como herramienta del debate electoral con el análisis de ciertas medidas propuestas (pena de muerte, aumento de los castigos, disminución de la edad de imputabilidad penal) e implementadas (ley antimaras, aumento de la dotación policial, participación de las fuerzas armadas). Proponer clara evidencia sobre los mitos y las verdades de cada una de estas iniciativas así como develar el uso mediático-electoral de la temática son objetivos centrales de este eje temático” ( Basombrío & Dammert 2013)

Estos círculos mediáticos pueden revelar la descomposición de las estructuras sociales, donde parte importante de las juventudes populares quieren vivir una anomia institucional emulando figuras de  un supuesto progreso que sin ser consientes los lleva al delito (Pablo Escobar, El Capo, Las muñecas de la mafia), mientras en las altas esferas  económicas surgen otras subculturas de la violencia, donde quienes tienen oportunidades de llegar a altos cargos de gobierno o del mundo empresarial aprenden metodologías de crímenes sofisticados, como los desfalcos financieros a los que grandes formatos dedican la apología al delito en producciones como “El lobo de Wall Street” y ”The House of Cards”.

“En América Latina  se van configurando círculos perversos de pobreza y violencia estructural en lo social y político que afectan negativamente a diversos sectores de la población entre ellos los niños, niñas y adolescentes” (Alvarado 2012)

Mientras los medios buscan audiencia, crecen dentro de las sociedades, por un lado las vías de progreso fácil de las culturas criminales y la estigmatización de los sujetos que no asumen la cultura criminal como una salida hacia el progreso y que exigen al sistema político y las instancias institucionales respuestas rápidas, un fármaco que alivie  las coyunturas cuya respuesta fácil es la cárcel.

Ese fármaco fácil, es el causante de la crisis del sistema penitenciario en nuestro país donde tenemos según cifras de la Defensoria del Pueblo un 52% de hacinamiento en las cárceles de Colombia, teniendo graves situaciones en  la costa atlántica, por ejemplo en Rioacha donde el hacinamiento es del  700%.

¿Entonces qué debemos hacer?

Actualmente el sistema penal colombiano no contempla el conflicto como prioridad, por tanto el sistema penitenciario en esta enfocado en delitos menores, forzados a través de la matriz mediática que da mayor relevancia al hecho coyuntural que a las grandes causas del sujeto en relación con la ruptura de las normas. Los políticos en este estado del arte, se vuelven esclavos de la opinión y responden a la matriz mediática con proyectos de ley o reformas institucionales que permiten mantener votantes, pero que contrario al bienestar del país fortalecen el poder de los medios que buscan solo audiencia sobre la política criminal

Para combatir el populismo punitivo debemos llevar a cabo una política criminal coherente, donde se contemplen  un conjunto de disposiciones que hagan frente al comportamiento criminal con los ejes:

  1. Preventivo: Donde el principal objetivo es la inversión social que construya en los niños, niñas, adolescentes,  jóvenes sujetos de derechos y  oportunidades para la construcción propia de su identidad, generando políticas de prevención del delito donde se regulen eficazmente  los contenidos emitidos con el fin de incentivar una cultura de seguridad y convivencia desde la diversidad.
  2. Reactivo: Donde se generen políticas de comunicación desde el estado con los medios, ciudadanos y políticos que generen adecuada educación judicial y que permitan entender que el objeto de la política penitenciaria es brindar procesos de resocialización, es decir, romper el paradigma de la cárcel como único hecho que brinde sensación de justicia.

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Como conclusiones podríamos sostener que para combatir de fondo el populismo punitivo se debe:

  1. Que se cumpla la constitución de 1991, en tanto, que se expresan en ella reformas sociales profundas como la democratización de la tierra, modificaciones que no han sido aplicadas pero que son la causa fundamental del conflicto, reforma institucional para recuperar el estado.
  2. Generar recursos para la rama judicial que por tener un nivel de abstracción y poco contacto con la ciudadanía es la cenicienta en el momento de repartir los recursos estatales, los magistrados de las cortes no son conocidos por la ciudadanía en gran medida porque no hacen campaña, lo que les hace perder valor político para el ejecutivo y el legislativo.
  3. Construcción de lenguajes para la resocialización, transformación del sistema penitenciario para la aplicación de políticas criminales coherentes.
  4. Sustituir el populismo punitivo por cátedras de educación jurídicas, para el ciudadano, para el periodista, para el político, basados en un discurso de reconciliación.
  5. Cuando el conflicto no se dirime se convierte en violencia, por tanto, desde el estado se deben establecer políticas que permitan la administración del conflicto abriendo los canales de comunicación y fortaleciendo desde una ley de medios la comunicación directa entre estado y ciudadanía. La relación directa entre estado y ciudadanía es vital para que existan diálogos de saberes sin la necesaria presión del rating.

Bibliografía

Alvarado, S. V., Ospina-Alvarado, M. C. & García, C. M. (2012). La subjetividad política y la socialización política, desde las márgenes de la psicología política. Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales, Niñez y Juventud, 10 (1), pp. 235-256

 

Gobierno Peñalosa: Bogotá sin compasión con l@s vulnerables.

Escrito por: Diana Marcela Otavo @dianamotavo

Febrero 7 de 2016

En el mes largo que lleva de mandato, Enrique Peñalosa demuestra que no estaba listo para liderar una ciudad en el siglo XXI, gobierna  más intentando acabar con todas las banderas relacionadas con Bogotá Humana y Gustavo Petro,  que demostrando la conveniencia de su modelo de ciudad para la capital del país.

Empezamos esta lista desafortunada de políticas y acciones excluyentes del distrito, con su eslogan “Bogotá Mejor Para Todos”. Este mensaje pasa por encima del acuerdo 381 de 2009 que ordena a las entidades distritales incluir en todas sus piezas y medios, palabras que incluyan al género femenino. http://www.alcaldiabogota.gov.co/sisjur/normas/Norma1.jsp?i=36561

Ante esta situación y el silencio de la nueva Secretaria de la Mujer, el colectivo “Somos la generación de la paz” en cabeza de Mariana Hernández y David Racero, radico el pasado 18 de enero  un derecho de petición, que exige la inclusión de lenguaje de género en la comunicación de la alcaldía. Hasta el momento en el que se escribió esta columna  la petición ha sido desviada por varias dependencias sin emitir respuesta oficial por parte de la administración. http://www.las2orillas.co/wp-content/uploads/2016/01/Derecho-Peticion-Penalosa1.pdf

A esto le sumamos varios eventos donde el uso desproporcionado de la fuerza ha causado indignación, parece que quienes llegaron al gobierno dejaron en sus casas la humanidad, el respeto por los derechos humanos y el sentido común,  describimos a continuación varios ejemplos:

  • Caso Rubiela Chivará: Llego primero el ESMAD que la fiscalía, disiparon a la fuerza la protesta de un hijo desgarrado por el dolor, cuya única petición era que levantaran el cadáver de su madre del espacio público. Peñalosa afirmo no tener responsabilidad en la falta de atención y advirtió que su administración no permitiría bloqueos en Transmilenio.

 

Pregunta: ¿Respondería igual si la fallecida hubiese sido su madre, o la madre de uno de sus amigos empresarios? http://www.lafm.com.co/bogot%C3%A1-y-cundinamarca/noticias/pe%C3%B1alosa-permitiremos-que-se-#ixzz3zVmgtYfT

 

 

Lo anterior sucedió violando la sentencia T629 de 2013  de la Corte Constitucional que exige cumplir con el debido proceso y respeto de los derechos fundamentales en los procesos de recuperación del espacio público. http://corteconstitucional.gov.co/relatoria/2013/T-629-13.htm

 

  • Caso madres, ICBF, ESMAD, hospitales: No le tembló la mano para enviar el ESMAD a las madres que protestaban ante el cierre de un jardín infantil del ICBF http://www.eldiariobogotano.com/protestas-por-cierre-de-jardin-infantil-distrital/ y tampoco para congelar el 40% del presupuesto de los hospitales  públicos, ordenarles un ahorro adicional del 20% en sus gastos de operación y anunciar la finalización del modelo actual del programa territorios saludables . ¿Quiénes son los usuarios de los hospitales públicos y de los jardines del ICBF? Los humildes.

Sumando lo anterior al desmantelamiento de Canal Capital,  el alza de las tarifas de Transmilenio, negarle la sede nueva a la Filarmónica de Bogotá, no tener en cuenta los diseños del metro subterráneo, proponer llenar de pavimento la reserva ambiental del norte, todos temas que afectan a la población vulnerable, se demuestra que esta administración está muy lejos de ser incluyente y respetuosa de la constitución del 91.

Siempre será fácil justificar en los desayunos con los periodistas y empresarios de Bogotá, acciones en contra  de quienes ocupan los lugares más vulnerables de nuestra sociedad, pero sería bueno que Peñalosa considerara que existe el estado social de derecho y que esa facilidad no la encontrara en los juzgados. Somos más quienes pertenecemos a la gente común, trabajadora y de paz que puede exigir en las calles y ante los organismos de justicia que cesen sus desmanes desde el gobierno.

 

Carta para tod@s los demás

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Quienes hemos tenido la oportunidad de salir del país sabemos lo triste que puede llegar a ser que nos pregunten primero por coca, guerrilla, paramilitarismo, mujeres “prepago” tan internacionalizadas gracias a las series de televisión producidas por algunos, que por la música, los paisajes, el ciclismo, la cultura o nuestra comida.

Vivimos en un país lleno de fosas comunes, donde la oligarquía dueña de los medios le dice a la gente  lo que debe pensar, son amigos del narcotráfico y la mafia que para  llegar al poder nos han convertido en un narco-estado, manejado por las mismas familias desde hace mucho tiempo, quienes hacen la línea editorial.

El Uribismo que gobernó los 8 años más sangrientos de la historia reciente, se nutre de la humillación del pueblo Colombiano, alimentan un deseo de venganza y de sangre para conseguir “paz sin impunidad”, en un país con pocas esperanzas, cabizbajo, humillado hoy por quienes nos gobiernan, por EEUU  y Venezuela. ( a propósito del Uribismo así creció el proyecto Nazi a costa de una Alemania humillada, luego de perder la primera guerra mundial)

Perdimos nuestra soberanía con las bases militares Estadounidenses, cedimos parte de nuestro territorio y se nos impide actuar contra por la violación sexual de 54  niñas por parte de  soldados gringos, nuestra gente más humilde fue sacada de su tierra por los paramilitares y hacendados, familias tristes y desoladas buscaron refugio en Venezuela,  desterradas ante el silencio de los medios de comunicación dominados por el gobierno de turno.

Al final, estas familias  humildes, sin nada, son expulsadas también por el gobierno Venezolano, que además convoca movilización en Miraflores para que al ritmo de cumbia nos digan que ellos si hacen marchas por nuestra dignidad y contra el paramilitarismo, que no son deportados sino repatriados voluntarios, y que a pesar de los mensajes abiertamente xenofóbicos de Diosdado, ellos nos quieren mucho.

Por criticar las acciones del gobierno venezolano contra nuestra gente, la izquierda radical dice neoliberales de derecha, por criticar las políticas del estado que favorecen al mercado por encima de nuestro pueblo  la derecha radical nos dicen castro-chavistas, yo me quedo en la línea que defiende la disminución de la segregación, no acepto que se aplique un castigo general por delitos de unos pocos y la adaptación de la sociedad al cambio climático que prefiere la conservación de la vida al capitalismo salvaje.

Casi llorando me pregunte esta semana: ¿Somos la prostituta de América? La respuesta que me repito es NO, pero  como jóvenes  si debemos buscar un destino más justo para nuestro pueblo.

Los Colombianos somos más que la oligarquía que nos gobierna, somos más que paramilitarismo, narcotráfico, muerte y corrupción; Somos empuje, alegría,  trabajo, gente de paz y profundamente humilde.

Sé que podemos levantar la cabeza, empezando como generación a usar nuestra conciencia moral como nos enseña en “El deber de la conciencia civil” Henry David Thoreau, para vivir en paz no podemos obedecer leyes que promuevan la desigualdad. Estamos ya en otro momento, es tiempo de elevar un canto por la dignidad de Colombia usando nuestras armas más poderosas, el amor y la humildad.

Debemos dar una lección al mundo, la paz puede ser nuestro proyecto político, un acuerdo en lo fundamental, no solo entre nosotros, sino con el norte y con los vecinos.

Si vamos a enfrentar el trato indigno de todos aquellos que nos ven como su colonia, debemos responder con dignidad, no podemos usar las mismas armas si queremos resultados diferentes.

Debemos dejar de utilizar la violencia para esta lucha, porque solo trae más desgracias, en cambio, podemos hacer algo revolucionario, comenzar a quitarnos la mentalidad de súbditos, desconocer la autoridad de quienes nos someten, levantarnos en pequeñas acciones pacificas, negarnos a aceptar la injusticia, y en grandes multitudes movilizarnos por la verdad, la dignidad  y la vida, al finalizar se debilitaran y llegará la luz.

Nota: Primera acción pacifica podemos dejar de informarnos solo por Caracol y RCN, además de lo que ellos producen busquemos otras fuentes, comparemos y tomemos nuestra propia posición. No me interesa hablarle a la extrema izquierda o a la extrema derecha, creo en el poder de todos los demás.

Diana Marcela Otavo Morales

@DianaMOtavo

El poder de la ciudadanía que devolvió a @PetroGustavo a la alcaldía.

En los últimos meses he sido testigo del poder de una nueva ciudadanía que surge contra viento y marea, intentando conocer cómo ha funcionado por años un Estado que deja huérfana a la mayoría de sus hijos.

Este escrito hace honor a la mirada llena de indignación y tristeza, pero que luego por episodios que parecen sacados de los cuentos, recupera la luz de esperanza y brilla en medio de enormes alegrías. Alegrías que después el establecimiento del país intenta apagar en un afán desesperado por conservar el apoyo de las tendencias más fascistas y criminales.

En este tiempo he conocido el aguante de voces que no conocen su historia porque nadie, durante años, se ha tomado el trabajo de contarla, pero que saben que algo está mal y quieren a su modo contribuir a tener un país en paz y con justicia social y se acercan constantemente a preguntarme ¿Qué hacemos? y desde mi poca experiencia porque, aunque no parezca, soy tan joven como todos, solo puedo decirles: “Tenemos que trabajar para que más gente se entere, para evitar la indiferencia, para que retomemos como nuestras las victorias heredadas de anteriores generaciones, que por ejemplo, lograron el acceso al voto y nuestra misión es defender esa conquista Y HACER USO DE NUESTRO DERECHO.

Cuando impera la injusticia, cuando se elimina la diferencia, cuando buscan, con dinero, comprar conciencias, cuando callan brutalmente a quien expresa una idea distinta, una gran bendición es ver miradas que vivaces continúan llenando plazas, continúan a pesar del poder del establecimiento en las calles, continúan hablando con su familia, continúan tratando de hacer que la sociedad despierte.

Si logramos que a pesar de las amenazas y miedos más gente rechace lo que en nuestro tiempo le llaman “mermelada”, que es el uso de recursos públicos para la compra de congresistas y de votos. Si podemos ayudar para que la ciudadanía tome como suyo el Estado y sea consciente de que lo público debe funcionar y que nunca más sea saqueado, habrá valido la pena ver el nacimiento de una generación, que con el conocimiento libre y diverso al que nos da acceso la Internet, sea el preludio de un tiempo para defender lo colectivo, que nunca estará a salvo, porque, como la democracia, vive en constante amenaza.

Para la historia quedará que ha regresado un gobierno progresista a la ciudad de Bogotá porque la ciudadanía lo ha acompañado, es la fuerza de la esperanza que empujó a Petro de nuevo a su oficina, es la nueva generación que  disminuye la segregación, enfrenta el cambio climático y fortalece lo público, es una invaluable ciudadanía que va a darle vida al futuro del país y que saldrá de las fronteras bogotanas para llegar a una Colombia más Humana. Ahora soy yo quien pregunta ¿qué puedo hacer para ayudar? Y quien les da infinitas gracias por no desfallecer.